lunes, 8 de septiembre de 2008

A orillas del mar

Si en una tertulia hablásemos de la comarca de La Serena a todos se nos vendría a la mente una imagen de llanuras interminables con suaves ondulaciones, aves esteparias, ganado lanar, pastos abundantes, un sol radiante y escasa de precipitaciones, pero esto no siempre fue así. La Serena hace millones de años estaba situada bajo un mar somero y cálido donde sus habitantes nada tenían que ver con las avutardas, sisones u ovejas. Ahora podríamos imaginar un mar inmenso con las orillas junto a la entrada de nuestros pueblos que podríamos observar en toda su extensión desde las crestas de nuestras altas sierras, pero no, las sierras también estuvieron bajo las aguas. La prueba está en los fósiles marinos de trilobites, conchas, graptolites y otros especímenes encontrados en ellas, prueba inequívoca de que estuvieron a merced de las olas.

A lo largo de los años he recogido poco a poco por nuestra comarca multitud de fosiles que así lo atestiguan; pero lo más relevante es que el último de estos fósiles desapareció hace unos 337 millones de años antes de que el primer homínido pusiera sus patas en la tierra. He aquí una breve selección de lo hallado.



Trilobites, aparecen en el Cámbrico hace unos 590 millones de años. Encontrado en Puerto Alonso.


Tigillites, aparecen en el Cámbrico y corresponde a los tubos donde habitaban gusanos que se enterraban en el lecho marino. Los conductos verticales reciben el nombre de Scobithus. Encontrado en la Nava.


Spirograptus, aparecen en el Silúrico 440 millones de años. Encontrados en el Término Municipal de Capilla.


4. Monograptus, aparecen en el Silúrico. Encontrado en el Término Municipal de Capilla.


Cruzianas y Fraenas. Ordovícico, aparecen hace unos 500 millones de años. Son pistas dejadas al reptar el animal por el fondo marino. Se denominan "Bilobites". La Cruziana son pistas con estrías oblicuas. La Fraena son pistas lisas. Encontrado En Sierra de Tiros.


Braquiópodo Rhynchonélido. Aparecen en el Devónico hace unos 410 millones de años. Encontrado a orillas del río Zujar.
(Continuará)

domingo, 7 de septiembre de 2008

Aula de la Naturaleza


Hace unos días se presentó en exclusiva a los ciudadanos de nuestra población un nuevo espacio dedicado al estudio y observación de la naturaleza. Este nuevo espacio se ubica en las antiguas escuelas de La Nava. Un incomparable marco muy a tono con el proposito de dicho aula desde donde podremos observas a las especies más emblemáticas que habitan nuestras sierras, Aguila real, Cigüeña negra, Alimoche, Buitre leonado, Aguila perdicera, Avión roquero o al esquivo Roquero solitario entre otras muchas. Allí también podremos realizar todo tipo de proyecto y estudios para conocer y comprender mejor las riquezas que nuestra población y su entorno esconden. Por si esto fuera poco a escasa distancia además podemos visitar los vestigios que los romanos dejaron para siempre en este paraje, los restos de unas termas y la calzada que conducía hasta sus beneficiosas y relajantes aguas.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Meandros del río Zújar


Los habitantes de Cabeza del Buey cada vez tenemos menos contacto con nuestro río. Hace solo unas décadas y llegado el verano casi toda la población se desplazaba hasta sus orillas donde además de compartir las aguas se alternaba y convivía de cerca con el resto de vecinos. " La Tabla del Tesoro" por ejemplo, era de las zonas más visitadas y adecuadas para el baño; pero en realidad poco más se conocía de este río. Una de las formaciones más curiosas que podremos observar en el Zújar al paso por nuestro Término Municipal son los meandros. Este fenómeno geológico no es más que la continua erosión del río en su curva más alargada (orilla cóncava) y el depósito de material sedimentario arrastrado por las aguas del río en la curva más cerrada (orilla convexa) que recibe el nombre de aluviones. A lo largo de los siglos este río, que debió discurrir linealmente o casi, ha visto como poco a poco ha variado su curso fluvial, abandonando unas tierras que ha ido colmatando y abriéndose camino en una nueva dirección.