La fiesta de Jueves Lardero es una particular fiesta de nuestra localidad. Hoy casi desaparecida.
Esta fiesta anterior al jueves de quincuagésima se celebra desde tiempos muy remotos pero se desconoce si surgió desde que se hizo la actual charca (1749) o desde antes, en la anterior charca que existía en este enclave pero de menor tamaño.
Este día gran parte de los vecinos de la localidad recorrían andando los dos kilómetros de camino que la separan del pueblo o casi los cuatro que dista por carretera.
En el entorno de la charca pública y su descansadero se montaban tenderetes donde se suministraban bebidas. Los vecinos compartían dulces casero como borrachuelos, pestiños o roscos fritos. Otros, casi simeopre los más jóvenes traían sus bocadillos y se reunían en grupos para pasar la tarde juntos. Se bailaba en corros, se cantaba y se aprovechaba el estar al aire libre para acercarse a la moza de su interés, pero si un espectáculo era esperado con cierta impaciencia era el momento en el que algún valiente o algún exaltado por el consumo del tan preciado vino que se consumía en este día saltaba a las frías aguas de la charca, momento en el que se reunían en sus muros gran parte de los congregados. Los comentarios ya duraban días enteros que corrían de boca en boca
Como en estas fechas en la que la primavera empieza a despertar, el tiempo es inestable y en muchas ocasiones terminaba lloviendo dio lugar a unas estrofas que se solía cantar:
Jueves Lardero,
Saca las mozas al candelero.
Sácalas con sol
recógelas con turbión.
Hoy día los vecinos intentan recuperar tan peculiar fiesta de la que no conozco ninguna otra parecida por la zona. Los vecinos, si bien es cierto que no son muchos, se vuelven a reunir en el entorno de tan singular enclave provisto de todo tipo de bebidas, comida y música. La intención sigue siendo la misma, la diversión en compañía de los vecinos, amigos y familia.









